Un cole diferente, los CRA
¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza cuando piensas en un cole?
A mí, personalmente, lo primero que se me viene a la cabeza es un edificio más o menos grande con, al menos, una clase por curso, un patio enorme y muchísimos alumnos. Sin embargo, esto no se da así en todos los lugares. En muchas zonas rurales de España, existe un modelo educativo organizado de manera distinta, adaptado a las características del entorno de los alumnos. Estos son los llamados “Colegios Rurales Agrupados”, más conocidos como CRA.
En primer lugar, un CRA es un conjunto de pequeñas escuelas situadas en diferentes municipios que funcionan como un único centro educativo. Estos se localizan en municipios con escasa población en edad escolar, donde es imposible mantener un aula por cada nivel educativo. En lugar de cerrar estas pequeñas escuelas u obligar a los alumnos a trasladarse a otro centro educativo, se opta por agruparlas bajo una misma organización. De este modo, los niños pueden acceder a la educación sin abandonar su pueblo.
Este tipo de centros comenzaron a desarrollarse en España a partir de los años 80, especialmente tras la aprobación del Real Decreto 2731/1986, que regula la creación de los Colegios Rurales Agrupados y establece su organización. Dicha ley dio una respuesta educativa adaptada a aquellas personas que encontraban problemas por el hecho de vivir en el medio rural. Actualmente, estas escuelas (repartidas por todo el país) son fundamentales para que la educación en estos entornos se siga manteniendo de forma activa.
Antes de continuar, ¿sabéis cómo se organizan los CRA?
A nivel administrativo, sus aulas están distribuidas en diferentes pueblos, aunque forman un solo centro. Los docentes, comúnmente, tienen que desplazarse entre estas localidades para impartir las diferentes asignaturas. Por ejemplo, el profesor de educación física debe trasladarse a este tipo de centros para dar la clase de educación física. Estos maestros son llamados maestros itinerantes, una figura clave en este modelo. Además, suele haber una sede principal donde se centraliza la gestión del centro.
En las aulas, normalmente, se encuentran niños de diferentes edades y niveles educativos. Por ejemplo, puede haber niños de primero, segundo y tercero de primaria juntos en la misma clase. Esto supone todo un reto organizativo para el profesorado, ya que ellos deben adaptar la enseñanza a ritmos y necesidades muy diversas.
Sin embargo, también aporta ventajas educativas interesantes.
- Los CRA favorecen la cooperación entre el alumnado. Los alumnos con más nivel educativo ayudan a los más pequeños, generando un ambiente de aprendizaje colaborativo. Asimismo, al haber menos alumnos por clase, la atención es más personalizada, lo que permite al docente conocer mejor a cada estudiante y adaptarse a sus necesidades educativas.
- Estrecha relación entre el entorno del alumno y el profesor. Los profesores, si viven en el municipio, suelen integrarse en la vida rural del pueblo, en sus costumbres y tradiciones.
- Al estar ubicados en zonas rurales, suelen integrar el medio natural y social en el proceso educativo. Es habitual trabajar por proyectos relacionados con la naturaleza, la cultura local o las tradiciones del lugar. Esto hace que el aprendizaje sea más significativo y conectado con la realidad del alumnado.
Sin embargo, los CRA también presentan numerosas dificultades.
- Aislamiento geográfico. Si los niños quieren acceder a diferentes actividades, encontrarán limitaciones, ya que hay poca demanda de estas. Es por esto que los profesores deben asumir múltiples roles y adaptarse a situaciones muy diversas, lo que requiere una gran implicación y formación.
- La coordinación entre las distintas aulas y localidades también puede resultar compleja.
- La despoblación rural. La disminución del número de alumnos pone en riesgo la continuidad de estos centros. En algunos casos, cuando el número de estudiantes es demasiado bajo, las administraciones pueden plantearse el cierre de las escuelas, lo que afecta directamente a la vida de los pueblos.
- Los niños se encuentran limitados a conocer a sus iguales, ya que no hay numerosos alumnos en el centro.
A pesar de estos obstáculos a los que se enfrentan los CRA, siguen siendo una pieza clave del sistema educativo. No solo garantizan el derecho a la educación en zonas rurales, sino que también contribuyen a mantener vivos los pueblos. Además, ofrecen un modelo educativo diferente: más cercano, flexible y adaptado a las personas.
En definitiva, los Colegios Rurales Agrupados representan una forma de entender la educación que va más allá de las estructuras tradicionales. Son espacios donde la cercanía, la colaboración y la conexión con el entorno cobran un papel fundamental. Aunque a veces pasan desapercibidos, su labor es esencial para construir una educación más equitativa y diversa.
La idea de hacer esta entrada en mi blog fue gracias a una cuenta de TikTok muy entretenida (a mi parecer). Se trata de una maestra que se dedica a contar su día en San Benito, el pueblecito al que la destinaron. Cuenta cómo ha ido cambiando su perspectiva desde que llegó a esta “escuelita”. Os la dejo por aquí, por si la queréis echar un vistazo: @sheeila_sels
Si os apetece… ¡Me podéis comentar qué ventajas encontráis vosotras de este modelo!
¡Qué interesante! No sabía que eran los CRA. Es verdad que tienen muchas ventajas y desventajas, qué admirable es la labor de esos profesores.
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